viernes, 17 de mayo de 2013

Back on track

Nunca me gustaron mucho los eventos, en especial cuando son bocaditos, siempre he preferido los servicios en un restaurante, pero después de dos semanas de reparadoras vacaciones, he llegado a preparar 6 eventos en una semana.

La falta de ritmo producto de las vacaciones me pasaron factura, y el cansancio se siente.
Días enteros de mise en place, servicios fugaces y fuertes, el interminable armado de bocaditos, el traslado de la comida, el armado de cocinas itinerantes, entre otras tantas cosas.

¿Cerca de 20 horas de producción para una hora de servicio y 2 horas más de limpieza? No parece un buen trato, pero al final y después de todo, al ver las fuentes regresando vacías, y escuchando a los mozos diciendo "todo muy bueno", me quedo tranquilo.

Seguiré prefiriendo los servicios de restaurante, pero sea ahí, o en un evento, mientras los comensales queden contentos, no importa el cansancio, las pocas horas de sueño ni el esfuerzo.

Sólo importan ellos. He ahí mi recompensa.

viernes, 3 de mayo de 2013

La comida "gourmet"

Muchas veces, confundimos lo gourmet con lo pequeño, minimalista y ultra elaborado.

El gran Quino, en su libro "A la buena mesa", lleno de ilustraciones "típicas" y un tanto cínicas del mundo dr los restaurantes, muestra de manera estupenda esta imagen, llena, para mi gusto, de un mensaje universal, diciéndonos a los cocineros de todo el mundo "¡Paren!! ¡Sirvan más!!".

Y si bien es cierto, que mientras más pequeña la porción, más sencilla se hace la tarea de decoración y es más fácil generar asombro en el comensal, es cierto también que si la comida es buena, al margen de su aspecto, vamos a querer más y más.

¿Qué de malo tiene servir más? ¿No es acaso nuestra labor hacer felices a los comensales, llevar imágenes y recuerdos a sus mentes con un bocado?
¡Pues entonces que sean más imágenes, más recuerdos y más bocados!

Por suerte muchos ya dejaron esa práctica minimalista hace tiempo.

No me malinterpreten, soy fanático de los menú degustación, pero también lo soy de la comida, de la generosidad, del amor puesto en cada plato.

Vamos, no la tenemos tan fácil, nos toca mejorar presentaciones en porciones adecuadas (por no decir grandes), sin perder el arte o la belleza que cada plato "gourmet" lleva consigo.

Es momento de tumbar prejuicios y crear sensaciones más familiares.