viernes, 17 de mayo de 2013

Back on track

Nunca me gustaron mucho los eventos, en especial cuando son bocaditos, siempre he preferido los servicios en un restaurante, pero después de dos semanas de reparadoras vacaciones, he llegado a preparar 6 eventos en una semana.

La falta de ritmo producto de las vacaciones me pasaron factura, y el cansancio se siente.
Días enteros de mise en place, servicios fugaces y fuertes, el interminable armado de bocaditos, el traslado de la comida, el armado de cocinas itinerantes, entre otras tantas cosas.

¿Cerca de 20 horas de producción para una hora de servicio y 2 horas más de limpieza? No parece un buen trato, pero al final y después de todo, al ver las fuentes regresando vacías, y escuchando a los mozos diciendo "todo muy bueno", me quedo tranquilo.

Seguiré prefiriendo los servicios de restaurante, pero sea ahí, o en un evento, mientras los comensales queden contentos, no importa el cansancio, las pocas horas de sueño ni el esfuerzo.

Sólo importan ellos. He ahí mi recompensa.

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