lunes, 17 de diciembre de 2012

Back to basics

Muchas veces, mientras mayor tu cargo, menor el tiempo que cocinas... lamentablemente, a mí me ha pasado desde hace ya un tiempo.

Por suerte, ahora no es así. Soy un jefe de cocina que sí cocina, que regresa a las sartenes y ollas, que vuelve a filetear, hacer fondos, salsas, guarniciones, mise en place y todas las cosas que espero renueven mi amor y pasión por la cocina.

A veces es necesario...

martes, 11 de diciembre de 2012

Lo que uno aprende de sus alumnos

Yo dicto (bueno, dictaba) clases en una escuela de cocina en Lima, en Pachacútec, Ventanilla.

Tengo que despertarme a las 5:15 de la mañana, los lunes, mi día libre en el trabajo... así es, en mi día libre me despierto más temprano que nunca, para manejar 20 minutos, y pasar más de una hora en una van que nos recoge.

Regreso, luego de otra hora (u hora y media) de viaje, a manejar 30 minutos más y estar en mi casa a las 4 de la tarde... con suerte.

Ah, y todo esto, sin cobrar un sol.

¿Por qué? Siempre me lo preguntan... y nunca emtienden mi respuesta...

Es por cosas como el plato de la foto, de una alumna y ahora cocinera mía. Les pedí que para su examen final, reinterpretaran un plato visto en clase (Cocina del norte).

El sólo hecho de ver y probar platos como éste, hacen que yo sienta que vale la pena tanto esfuerzo (en nada comparado con el mis alumnos).

Si pude si quiera colaborar en un 1% en que busquen nuevas técnicas y formas de superarse y sorprenderme, es paga suficiente.

Realmente siento que colaboro con el futuro de la cocina peruana, no sólo enseñándoles platos, recetas y técnicas, sino compartiendo mi vida y filosofía de cocina, estando ahí para ellos y logrando que piensen más allá de lo ya establecido, que no se queden en lo fácil.

Esa es mi paga.
Ese es mi sueldo.
Y es por ello, que enseñando ahí me he vuelto millonario.

"Hay que engordar el corazón antes que la billetera"

domingo, 9 de diciembre de 2012

Lo que importa es la comida

Lo importante es eso, lo que está en el plato, lo que va a la mesa, por lo que la gente nos visita.

A segundo plano pasa el cocinero, tantas veces endiosado, tantas veces idealizado.

No hay que buacar fama, ni "estar en la foto" para ser.

Lo único que puede ser más importante que la comida, es el amor que le ponemos y la humildad que a veces olvidamos.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Dulzura nocturna

Pocas veces me he interesado por la pastelería, apesar de haber trabajado en una, pero a veces, y de noche, me gusta ver cómo se crea dulzura, con un buen vino, buena música y una gran compañía.

De noche, siempre de noche.